El enojo de cada día

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El enojo de cada día (¿Qué provoca tu enojo?)

Cuando salgo a caminar por la calle me gusta observar a las personas, y veo muchas situaciones recurrentes. Una de ellas es el enojo, a donde quiera que yo vaya siempre me encuentro con una situación en donde alguien está proyectando su enojo y su insatisfacción. Esta última parte la puedo entender por la situación económica, emocional y del colectivo. Lo que no puedo justificar es que peleamos con desconocidos descargando la furia acumulada.

¿No sería más fácil buscar una actividad física para tener otro estado mental? El coctel de situaciones que provocan nuestro enojo es el siguiente…

  • 1.- Malos hábitos alimenticios: Cuando uno no come bien, regularmente el exceso de grasas, carbohidratos y azúcares industrializados, provocan que el flujo sanguíneo esté trabajando todo el día en procesar esos alimentos en el sistema gastrointestinal. De ahí la famosa frase de “el mal del puerco”, esta sensación de sentirse mareado y cansado, ya que el cuerpo manda menos sangre al cerebro, la combinación se vuelve peligrosa cuando le agregamos las famosas salsas picantes en exceso.
  • 2.- El apego a las cosas materiales: Pensamos que todo lo material que compramos nos pertenece, y cuando lo perdemos, es como si perdiéramos alguna parte de nuestro cuerpo, por ejemplo. Cuando pierdes tu teléfono iPhone 6 de 128 GB que te costó más de 16,000. Si lo pierdes vas a vivir un tiempo deprimido, frustrado, enojado. Sé que es difícil esta parte, todos hemos sufrido el robo o pérdida de algo material, pero yo siempre les digo: Así como se va, regresa.
  • 3.- La crítica y envidia hacia los demás: Es muy común en nuestra sociedad señalar con el dedo cuando alguien se equivoca, tiene éxito, cambia de religión, contrae matrimonio, su forma de vestir, de peinarse, el auto que compras, el sobrepeso, habla de cierta manera, vive en cierta colonia… Cada uno de estos puntos genera un estado de enojo porque desde tu perspectiva, las cosas no deberían ser así. Pero como dice el dicho, lo que te choca te checa.
  • 4.- Los pensamientos de ira y resentimiento: Cuando ya aparece el enojo en nuestras mentes, lo queremos manifestar de alguna manera, ya sea discutiendo, quejándose o gritando. Esta situación nos puede llevar a muchos conflictos, familiares, laborales o personales. Hay que recordar la enseñanza del maestro Yoda: Ten cuidado con la ira, el miedo y la agresión. Son el camino al lado oscuro de la fuerza.

Cuando no se puede superar el enojo y se vuelve crónico, lo único que nos queda es practicar la meditación, veinte minutos al día observando la respiración y dejar que fluyan todos tus pensamientos. Recuerda que no hay pensamientos buenos ni malos, el valor tú se lo pones desde tu propia perspectiva.

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